miércoles, 6 de octubre de 2010

.....Y entonces expiró

Entonces caigo en la cuenta y me hallo donde siempre, tan lejos de tu ser. Mis manos te estrujan con fuerza, pero tu te reuyes a morir. Me niegas el deleite de ver tu cuerpo frio sobre el pavimento, me niegas la fascinación de ver como te desvaneces en mis manos, de como poco a poco se agota tu respiración, la victoria de tu expirar.
Porque aún cuando te sueño bailando entre un mar inerte, resucitas en ese lugar que trasmite tu imagen, cual revancha cobrada una vez tras otra.
Teñir de rojo esa mirada es lo que deseo; pareces también suplicarmelo, implorarmelo con ese gesto de osado retador.
No vivas del recuerdo, no confies en mi , no dejes que me acerque te adverti; pero tus juegos me envolvieron o fui yo quien te introdujo en este mundo de sombras y nada. No supliques más vida mia, no te humilles más, hoy tus deseos serán ordenes.