Entre paredes de cristal y ruidos estridentes, enraizada en el cálido pavimento yacía ella, sosegada por ese aroma y un repentino flash back: aquél hombre. Lo mira en sus pensamientos y se pierde en medio de esmeraldas, recordando aquellas manos de las que alguna vez fue presa. Aún puede sentir su respiración, dibujos suaves en su vientre, yemas de goma en sus labios, pupilas que la pusieron al descubierto.
La invade el miedo, porque escucha su voz a lo lejos, porque las imágenes se desvanecen lentamente, porque su aroma ya no desencadena sentimientos insospechados...no lo halla más en su mundo.
La invade el miedo, porque escucha su voz a lo lejos, porque las imágenes se desvanecen lentamente, porque su aroma ya no desencadena sentimientos insospechados...no lo halla más en su mundo.
Me quedé con ganas de seguir leyendo! Y q le pasó?
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